A mí me gusta mucho la comida española. He comido cosas aquí en Madrid que parecen muy raros a mis amigos norteamericanos. Mis favoritas: chipirones en su tinta, morcilla (me gusta la de arroz más que la de cebolla), rabo de toro (la carne con lo mejor sabor que he comido en toda mi vida), y chopitos. Ah, y el cazón en adobo, el pescado adobado y frito.
Pero ellos no entienden! La comida es una parte fundamental de la cultura de un país. Hay que aprovechar de todo, incluso comidas que nunca has visto. Y me encanta probar nuevas comidas. Vivo para comer, no como para vivir.
Además, no se pueden comprar gulas en los EEUU.
España es muy conocida por la calidad de sus vinos tintos, especialmente los de Rioja. Y sí son muy buenos. Pero también he descubierto que aquí puedo beber muy buenos rosados. Es buena solución si no puedo decidir entre blanco y rojo. Creo que rosado va bien con todo.
Mi padre estudió en Austria durante dos veranos cuando era estudiante universitario y desde entonces no bebe cerveza americana; dice que es como agua. Él mantiene los estándares más altos cuando se trata de la cerveza. Pero yo sé – y él está de acuerdo – que en España se hace no solamente vinos excelentes pero también buenas cervezas. Nos gustan mucho cañas de Mahou.
No pensaba de nieve, ni cuando compré mis billetes de avion ni cuando hice mis maletas ni cuando vine a Madrid. Era septiembre y hacía muchísimo sol - ah, ¡me encanta el verano! Me sorprendió mucho el lunes cuando me desperté y vi, quizá no nieve, pero aguanieve por lo menos.
Era lo mismo el fin de semana pasado. Mi familia estaba en España y fuimos a Granada y Ronda. Pensaba que en el sur del país, en Andalucía, hiciera más calor que en Madrid. Incorrecta. Salimos de Ronda por colinas cubiertas por nieve. ¿Nieve en Andalucía? Qué raro. De todas formas, el paisaje era muy bonito.
Mi madre me trajo guantes. Pero odio el invierno. Quiero ver a mi familia durante las vacaciones de Navidad, pero no quiero ir a Connecticut y Kansas, donde hace frío. Echo de menos al sol del sur de California, donde está mi universidad. Después de dos años allí, soy auténtica "chica de California".
Mi familia estaba en Madrid la semana pasada: mi padre, mi madre y mi hermanita. Nadie habla español. Yo les ayudé mucho y a la vez yo escribí mi trabajo final de mi clase de antropología – ojalá que tenga buena nota. Al fin, no he dormido mucho últimamente pero me encantaba ver mi familia, comer y cenar con ellos, y mostrarles mi conocimiento de español y de Madrid.
Ellos vieron los museos importantes, el Palacio Real, la Plaza Mayor y no sé que más. Pero también han visto lo peor de Madrid y han tenido una experiencia verdadera de la vida urbana. Estabamos en el Metro, regresando a su hotel después de cenar. Mi padre y yo hablabamos en un lado del coche y mi madre y mi hermanita estaban en el otro lado, cerca de la puerta que abría en el andén. De repente, mi madre vio una mano en el bolsillo de la chaqueta de mi hermana y lo golpeó. El hombre bajó del tren en la próxima estación. Cuando bajamos en nuestra estación, mi madre nos dijo a mi padre y yo que había pasado; como hablabamos, no nos dimos cuenta.
Mi hermanita era alteradísima; lloró y dijo que nunca iba a hablar de este con nadie. Mi madre era enfadadísima y mi padre y yo nos sentíamos muy mal por no saber que ocurría. Nunca ha pasado a mí algo similar en Madrid y he estado aquí casi tres meses.
Pero además: el ladrón es lo más tonto del mundo. Mi hermanita tiene once años; ¿que hay en su bolsillo que vale? No tenía dinero. De verdad, ella no tenía nada en ese momento, pero si hubiera tenido algo habría sido una entrada caducada a un museo o una tarjeta de negocios de un restaurante o algo así, cosas con valor solamente sentimental para ella. No hicimos nada, pero creo que la policia va a detener el ladrón muy pronto cuando él haga otro error estupidísimo. ¿Quién trata de robar a niñas de once años? Me da muchísimo asco.
Una agencia para el aceite de oliva. Hay que sonreír. El gobierno español sí lo hace todo. Pero es necesario regular la calidad, etc. La mayoría del aceite de oliva que se vende en los EEUU, con nombres italianos como "Bertolli", de hecho viene de olivas españoles.
Vale, ahora que puedo mostrar fotos aquí quiero exponer unos de mis favoritos que he sacado en España.
Qué raro me parecía cuando los encontré por primera vez. Sabor a jamón? Pero pensándolo bien, la compañía está adaptando al mercado español. En los EEUU hay Ruffles con sabor a barbacoa, a queso de cheddar, a crema agria y cebolletas - todos sabores que probablemente suenan muy raros a los españoles pero a los americanos les gustan. No he probado esas patatas fritas, pero quizás yo deba. . . las Lays con aceite de oliva puede ser buenas. No sé.
Sin embargo, mi amigo Carlos me dijo con asco, "sabes cómo se hace el sabor? Polvo de jamón." ¡Qué débil sustituto por el jamón verdadero!
Vale, esto es lo que quería decir hace semanas, pero a La Coctelera no le gusto y no sé por que. Pero ahora funciona y puedo mostrar el foto.
El domingo vi este anuncio en el Metro. Se escribe en rara mezcla de inglés y español, pero eso no tiene nada que ver. Se burla de "High School Musical" y estoy de acuerdo. Desdeño Disney, pero desafortunadamente a mi hermana pequeña le gusta ver el canal de Disney y quiero que ella deje. (Miley Cyrus? Yo temblo.) Disney chupa de sus actores-niños, que todos van a ser despedidos cuando empiecen a crecer y cambiar (como seres humanos normales). Es buen ejemplo de la avaricia del capitalismo americano.
Sí, yo también pienso que "High School Musical" es una tontería. Aunque hay muchos niños americanos (y sus padres) que han visto la película, tambíen hay nosotros que sabemos lo que es buen uso de nuestro dinero.
Después de tener muchos problemas técnicas, aquí estoy otra vez. El fin de semana anterior fui a Barcelona (los billetes de RyanAir son baratas a primera vista, pero muy pronto ya no es €6 cada dirección). Era muy interesante. La ciudad tiene un carácter muy independiente y provocatico, más cosmopolita, más conectada con el resto de Europa que Madrid, que siente muy español. Estaba frustrada porque cuando hablé a la gente en español siempre respondió en inglés. Pero había veces cuando tenía que hablar en español (en bares de tapas, por ejemplo) y cuando esto ocurrió, siempre había otros americanos que me pidieron ayuda. Estaba comiendo en Bar Pinotxo en el mercado de la Boquería cuando una mujer me preguntó "hablas inglés?" Ella quería saber el protocolo del bar: no había menú; simplemente preguntaba al camarero que era buena y él me da comida (garbanzos, chipirones, y champiñones, todos ricos). Pero la mujer americana enseñaba en Madrid hace años! Era un encuentro por causalidad muy raro.
Pero no tan raro como mi próximo encuentro. Estaba comiendo en el bar de Cervecería Catalana (excelente y siempre llena de gente) cuando una pareja se sentaron a mi lado. Yo les ayudé comunicar con el camarero y con el menú, y salió que viven en el pueblo justo al otro lado de la frontera en Nueva York (yo vivo en Connecticut). ¡Qué raro! Compramos alimentación en el mismo supermercado y de vez en cuando visitamos la misma tienda de quesos. Quizás voy a verlos cuando regreso a casa.
Soy imán de turistas americanas. Creo que es porque hablo español pero no parezco español con mi pelo rubio - y la gente se siente cómoda pidiéndome ayuda con la lengua.